Desde
la Grecia antigua, y pasando por distintas civilizaciones, el fuego ha sido considerado como una sustancia purificadora y como una energía mágica de renovación. El fuego ha acompañado a la humanidad en sus caminatas o marchas nocturnas y ha tenido una presencia constante en genesis cultural de nuestra civilizacion. Marchas o caminatas colectivas han sido usadas de distinta formas, con distintos objetivos y desde perspectivas diversas por las cases que antagonizan en un proceso historico determinado. Por eso "las marchas de las antorchas", como cualquier otra herramienta de convocatoria, organización y movilización están sujetas a distintas lecturas,
según sea su lugar estrategico en la lucha de clases.
Por
ejemplo en Cuba se hacen marchas de las antorchas para homenajear a José Martí
y en Cataluña para hacer visibles las consignas republicanas, en ambos manifestaciones el
espíritu festivo y de pluralidad social y cultural las separa
diametralmente de las manifestaciones de la derecha global y de su singularidad genealógíca.
En
otros casos, como los que ahora nos competen, los rituales con fuego han sido una
contraseña constante entre grupos de odio racial autoasumidos “herederos de
civilizaciones superiores” en el caso del nazi-fascismo; o como símbolo de
unidad de raza ante el miedo a la diferencia, como en el Ku Kux Klan. La
utilización de antorchas de noche y en forma masiva provoca, en los participantes,
un efecto "amplificador" del mensaje, que es generado por un
encuentro casi místico con los más primitivos sentimientos de
"miedo", "comunión", y "purificación". En el caso
de las marchas organizadas por la derecha, el mensaje es claro: “Ten miedo de
nosotros los puros, poseemos el fuego que puede envolverte”
A
partir de la manipulación emocional de las masas, el fascismo suele producir
ambientes litúrgicos que pudiesen asumirse como ceremonias religiosas
colectivas; el objetivo es acceder al inconsciente y despertar los rasgos
emocionales más primitivos, en favor de la conducción de esa masa hacia
objetivos propios de las clases dominantes. La voluntad individual y la
capacidad de raciocinio deben ser disueltas, vencidas y listas para acatar las órdenes
emanadas por los medios de propaganda fascista.
En
la modernidad; Las llamadas “marchas de antorchas” representan una vieja
práctica empleada, en un primer momento, por Benito Mussolini que la revistió
de una teatralidad tan espectacular como demagógica; Luego, en 1933, Adolfo
Hitler recurrir a ella para lograr un efecto casi religioso sobre una masa de hombres
que desfilaban en perfecto orden, con música de fondo, generando una atmosfera
de superioridad entre estandartes y de
consignas racista y clasistas.
Un poco de historia.
En
octubre de 1922, Benito Mussolini, encabezando su movimiento fascista, llevó a
cabo una marcha sobre Roma a la que llamó “la
marcha con antorchas” y que termino siendo un golpe de estado contra el
sistema parlamentario que estaba vigente. Esa marcha da inicio al régimen fascista que luego
prohibiría los partidos de izquierda, cerraría periódicos y perseguiría a los militantes comunistas para
encerrarlos en mazmorras, como fue el caso de Antonio Gramsci o para
asesinarlos como sucedió con otros miles de combatientes revolucionarios.
Poco
tiempo después, los nazis "perfeccionaron" esa herramienta de
movilización, convirtiendo “la marcha de las antorchas” en un símbolo de
comunión con la pureza racial. Ya en 1934, durante el congreso del partido nazi
en Nüremberg, las marchas se realizaban desde el crepusculo para aumentar el efecto del
fuego en la oscuridad, con grandes formaciones de personas portando antorchas; todo ell
para celebrar uno de sus aniversarios preferidos: El 9 de noviembre de 1923, Dia de la marcha sobre Munich. Recordemos
que, esa“marcha de antorchas” fue la maniobra intimidatoria que le permitió a
Hitler ser el nuevo canciller del Reich; ya que estaba planteada la amenaza de
incendiar Berlín si el Fuhrer no era reconocido como el hombre fuerte de
Alemania.
Las marchas de las antorchas han sido usadas por la derecha como una amenaza de destrucción a la diferencia; Pero en el caso alemán el fuego de las antorchas también está asociado a antiguos ritos paganos que Hitler personalmente investigó en las liturgias de los pueblos teutones.
El
uso del fuego en las marchas nocturnas representó, para los nazis, una
hibridación que unificaba la mitología nórdica con la exhatación los mártires del 3er Reich. Ciertos
investigadores prefieren darle a este “encuentro de significaciones” una
lectura más siniestra-esotérica y lo presentan como un ritual que abre las
puertas del más allá para convocar la fuerza de los muertos, de los antepasados
de sangre pura, para acompañar el sacrificio de las nuevas generaciones nazis y
para evitar la corrupción de la sangre a través de la purificación por el
fuego.
Hoy en día y a partir de la crisis del capitalismo, la prensa
sigue registrando marchas de tipo filonazistas en toda Europa y en EUA, entre las
cuales resalta la marcha que organizó el
partido Атака, en diciembre pasado; en ella cientos de nazi-fascistas búlgaros
se congregaron en la ciudad de Sofía
para honrar la memoria de Hristo Lukov, un general de la II Guerra
Mundial conocido por sus actividades anti-semitas y pro-nazi.
Y en Venezuela…
Para
efecto de alimentar nuestro discurso y en favor de nuestra consigna “Prohibido
olvidar”; es bueno recordar aquel Diciembre de 2002, en que la Coordinadora fascista
pretendió tomar por asalto el Palacio de Miraflores, usando como hilo
argumental una supuesta “marcha de antorchas” que fue convocada por los medios
de la derecha criolla y que sería dirigida contra las instituciones del
gobierno revolucionario, esa marcha estaba signada por una obvia inspiración
nazi-fascistas y era coronada con una bandera nacional degradada en grises.
También
es bueno desempolvar aquel 27 de mayo en 2009 con su convocatoria a una “marcha de las
antorchas”, que se conoció luego como “la marcha del kkk” por su espiritu desestabilizador y por su recorrido nocturno lleno de consignas clasistas y pro-imperialistas.
La marcha tenía como objetivo "exigirle a Conatel" que devuelva la concesión
a un canal golpista llamado RCTV y su símbolo era un bandera venezolana
invertida.
Es
curioso que esta liturgia pro nazi sea el acto que abre la campaña electoral de
la derecha venezolana y sería muy fácil montarse en una teoría de la
conspiración sobre la ejecución de un ritual iniciático, que unifique esa energía de fuego
nocturno con las fuerzas legadas del nazismo hitleriano hoy presentes en la
figura del candidato fascista. Aunque
en realidad no queda claro si es un homenaje a sus raíces nazis o una simple
escaramuza para que la noche oculte la falta de convocatoria de la MUD, en el primer dia de la campaña electoral.


